Tu opinión
Queja por injurias vejaciones
N.I.F: 24118107P
Nombre: FRANCISCO
Apellidos: MOLINERO LINARES
E-mail: pacomlinares@gmail.com
En la tarde de ayer con ocasión de visita turística a la Colegiata, esperábamos el turno de visita guiada en las escaleras de la puerta de acceso principal y la consternación fué mayúscula tras el espectáculo de "acogida" que nos brindaron un grupo de impresentables y que paso a transcribir: Mientras se halla el grupo de turno de visita guiada en el interior del recinto religioso, la puerta de entrada principal permanece cerrada herméticamente., entretanto mi pareja y yo nos hallábamos sentados en la escalinata de acceso a dicha entrada, cuando irrumpieron dos individuos jóvenes y sin escrupulo alguno se sentaron en la escalinata de la rampa próxima y haciendo comentarios obcenos y toda clase de miradas impertinentes nos injuriaron por alusiones manifestando que "éramos iguales que los de aquel día, -intuimos por dicho comentario que ya eran reincidentes- y como tales, dijo uno de ellos: "yo me cago en sus muertos". Seguidamente otro extrajo varias dosis de hachís y degustaron a placer y sin el más minimo escrúpulo entre chanzas y provocaciones, en las más absoluta impunidad. A poco se acercaron otros tres, que contagiados de parecido tono intelectual consumieron a granel marihuana. Llegado el turno de visita, abandonaron el templo un grupo de monjas y tras chantajear a la encargada, se introdujeron contra su voluntad dos de los individuos , descamisados, y sin el más minimo recato deambularon por el interior del templo a placer de la forma más tiránica e ireverente, ante el estupor de los presentes que no podiamos dar crédito a semejante exhibicionismo. El que suscribe llamó por teléfono a la Policía Local y contestaron que andaban escasos de efectivos y los que estaban operativos se hallaban prestando servicio en la corrida de Toros. Idéntica respuesta me dió la Guardia Civil: los únicos funcionarios disponibles se hallaban en la plaza de Toros. El acoso, hostigamiento y humillación fué mayor a la hora de retirarnos con el vehículo. La Ley 2/1992 de 23 de Febrero de Seguridad Ciudadana en su articulado, es tajante y meridiana sobre el consumo de substancias estupefacientes en via pública, como lo es el Texto Penal en cuanto a las injurias, intimidaciones, coacciones..etc. Pero lo más lamentable del asunto es otra vez, la falta de respuesta y la situación de indefensión en que los ciudadanos nos encontramos, siendo como somos miembros de derecho de un estado miembro de la Unión Europea, pagamos nuestros impuestos y tenemos todo el derecho del mundo a un mínimo de protección -más que los indeseables a lesionar la libertad de los contribuyentes. Al final, los otros, nos humillaron, nos vejaron hasta la saciedad y una vez más ganan los malos, que se mantuvieron en sus trece fumando porros a pecho descubierto y mofándose de la la ley y el orden a las mismas puertas de uno de los monumentos más emblemáticos de la villa ducal. Si los responsables políticos no ponen coto a tales desmanes y la desidia y falta de respuesta se imponen, flaco favor harán al turismo y particularmente a los ciudadanos de Osuna, a la Libertad y a la Democracia.
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